estética
Fuente: Pixabay

La fealdad como objeto de estudio

La estética, como disciplina filosófica encargada de explicar las relaciones entre sujetos y objetos, implica un razonamiento autónomo de los seres humanos (producto de su experiencia) en donde es posible establecer juicios que derivan en valoraciones positivas o negativas de los fenómenos.

Quiere decir, que depende de las concepciones personales entender o rechazar una idea u orden preestablecido sobre las cosas. Es ante todo una discusión profunda sobre la percepción que se tiene de los objetos, pues algo se juzga como bueno/malo dependiendo del grado de sensibilidad de cada individuo.

“para aplicar a una cosa el calificativo de belleza es menester que nos produzca admiración y deleite (porque) lo bello es con frecuencia muy relativo” (Voltaire en el diccionario filosófico).

Pero, ¿qué puede llegar a pensar alemán cuando conoce México y se percata que muchos creyentes rinden culto a un esqueleto humano y le consideran santo de su devoción?, ¿es posible que entienda la diversidad cultural existente entre unos y otros?, ¿o tal vez sentirá repugnancia por las creencias ajenas?

Para responder a esa pregunta habría que preguntarle al alemán sobre su percepción estética de las cosas. Rosenkranz (1853) aseguró que la idea de lo feo tendría que ser vista como la antítesis de lo bello, por tanto, quien quisiera tener una vista general –y profunda- de los objetos tendría que entender la fealdad como contraste de lo bello.

Para Restrepo (2011) el estudio estético de la literatura de Carrasquilla, por ejemplo:

fue coherente con el planteamiento de su época que decía que algo puede ser arte sin ser bello. Se buscaba, y aún hoy en día, más la verdad del arte que da cuenta más justamente de la realidad del ser humano. (…) El uso de la belleza por los artistas, pasó a ser una opción en la modernidad, opción que nace del efecto que se pretende suscitar en el receptor, bien sea de deseo o repulsión. (p.158)

Esta posición es ante todo una crítica a las pretensiones románticas del sueño y el delirio contrarias a la ilustración de lo ambiguo. Pero esta noción no se basa únicamente en visibilizar lo ignorado por las bellas artes, es más bien una visión del ser humano por romper los cánones tradicionales de la sociedad y entender a lo distinto como investigable, no como nauseabundo.

En consecuencia, si una idea quiere expresarse en su totalidad, lo feo y lo demoniaco no pueden faltar, pues hacen parte de un momento especial del momento. “La caricatura es sumamente importante para Rosenkranz porque ha acreditado que puede posibilitar el tránsito de lo bello a lo cómico a través de lo feo. En definitiva porque, asumiendo lo feo, lo supera” (Infante, 2015).

Bien decía Kant en su crítica del juicio que lo que constituye la relación de esta representación al sujeto y no al objeto, es una cualidad estética; pero lo que en ella sirve o puede servir a la determinación del objeto (al conocimiento), constituye su valor lógico.

una mirada al arte de lo feo

Tod Browning propuso un reto para la sociedad conservadora de los años 30. Con Freaks quiso consolidar un producto cinematográfico capaz de lograr incluir en el lenguaje cinematográfico, a varias personas señaladas como indeseables (ver trailer sugerido a continuación).

 

Esta visión concuerda en una cita de Adorno (2004), donde se asegura que:

El arte tiene que adoptar la causa de todo lo proscrito por feo, pero no para integrarlo, mitigarlo o reconciliarlo con su existencia mediante el humor (que es más repugnante que todo lo repugnante), sino para denunciar en lo feo al mundo que lo crea y reproduce a su imagen y semejanza; la posibilidad de lo afirmativo pervive incluso ahí en tanto que conformidad con la humillación y se convierte fácilmente en simpatía con los humillados. (p.72).

Dado que en la formación de juicios estéticos se insinúan elementos abstractos, la caricatura, por ejemplo, ayuda a “afear” lo bello y darle tránsito hacia lo cómico, mostrando a lo diferente como un arma poderosa de comunicación. Sirve para tener una comprensión completa del mundo, una mirada detallada de la existencia sin evadir detalles necesarios para su comprensión.

Sin embargo, el concepto no puede dedicarse solamente a las expresiones artísticas. Confundir belleza con perfección visual puede ser una opinión sesgada, pues pueden existir elementos de la naturaleza que no gocen de la caracterización de fealdad por mutilación, vejez o enfermedad, pero que sí cumplen a cabalidad su función elemental de subsistencia.

Una lamprea puede interpretarse en términos visuales como “fea”, empero de las funciones biológicas que cumple en su ciclo de vida. No tiene problemas para reproducirse ni criar a sus crías, como tampoco se le dificulta acceder a alimento vital para su existencia. No obstante es poco usual ver a estos animales como referentes estéticos de los bello o perfecto.

Entonces habrá que concebir a la estética desde valores naturales, deslumbrando el funcionamiento de los objetos “no bellos” en razón de sus cualidades.

 

 

 

 

 

 

 

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Jhonattan Sarmiento

Aquí se replican historias, relatos, opiniones e investigaciones poco conocidas.

¿Por qué somos testarudos? Porque queremos ser libres pero amamos las cadenas.

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